En cada de rincón de Taxco se respira el pasado colonial. Los templos barrocos, las casonas antiguas y la ornamentación de sus edificios históricos transportan a una época de esplendor cultural. En este bello pueblo abren sus puertas museos y centros culturales que permiten acercarse al pasado de la región, conocer sus influencias, expresiones artísticas, personajes ilustres y los acontecimientos que marcaron su historia. Un ejemplo es la Plaza Borda, donde se encuentran el Museo de la Platería y la Casa Borda. Esta última, construida en 1759, alberga hoy la Casa de Cultura de Taxco, donde se organizan presentaciones de libros, obras de teatro, conciertos de violín, piano y guitarra, entre otros eventos culturales.
De gran relevancia cultural son la Iglesia de la Santísima Trinidad y la Casa Humboldt, con fachadas barrocas ricamente adornadas. En su interior se exhiben muestras de arte sacro.Por otra parte, la Casa de Juan Ruiz de Alarcón fue hogar del célebre escritor novohispano del siglo XVI; aquí se conservan valiosas piezas literarias de este dramaturgo, así como enseres personales y otros objetos que permiten un acercamiento a su vida personal.
El Museo Guillermo Spratling bien merece una visita; cuenta con un acervo extenso de vasijas hechas de plata y artículos que han sido testigos del esplendor minero de Taxco. Aquí también se exhiben piezas prehispánicas que fueron recolectadas en la región y fotografías que relatan la historia de la ciudad.
En la plaza del exconvento se erige el Templo de San Bernardino, que llama la atención por sus torres inconclusas y el singular remate de su cúpula. Este recinto alberga numerosas pinturas como el Cristo de los Plateros y el Señor del Santo Entierro que, según se cree, fue abandonado a las puertas del inmueble de manera misteriosa.