Crónica Zacatecas
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Zacatecas es una tierra donde se mezcla la historia, la cultura, la naturaleza y la minería en un sólo conjunto que la hace única. Todo en este lugar llama la atención: sus más de 11 museos, sus iglesias y templos, sus minas, la famosa Bufa y, sin duda, su gente hospitalaria.

Su trazo urbanístico está plegado a la tierra y siguiendo las sinuosidades de la montaña, creando calles a desnivel, ondulantes y mixtilíneas; plazas y rincones románticos, muchas de las calles todavía llevan nombres de ignorada antigüedad que hablan de su pasado, evocando oficios, leyendas, tradición y religiosidad. Ejemplo de ello son los callejones de la Mantequilla, los Gallos, las Merceditas, de San Francisco, del Santero, del Indio Triste, del Mono Prieto, del Tenorio y del Resbalón.
Su ciudad capital, del mismo nombre, se conoce desde adentro, comenzando por el Centro Histórico. En la Plaza Menor se encuentra el Palacio de Gobierno, lugar donde vivió Don José Rivera y de Hernández, benefactor principal del estado.
Este edificio data del siglo XVI y en él destacan los murales del artista local Antonio Pinto, donde se muestra la historia de Zacatecas, desde las comunidades indígenas hasta una visión muy particular del futuro, pasando por la Conquista, la Independencia y la Reforma.
De estos murales sobresale el grabado que se encuentra debajo de la pintura, donde esculpido sobre la pared, aparecen la Madre Patria, los mineros y las raíces de cinco árboles que representan la ciencia, la pintura, la música, las letras y la arquitectura.
En esta misma Plaza se encuentra la Catedral, cuya construcción del siglo XVIII tenía la idea de mostrar la riqueza zacatecana en oro, plata y cantera rosa. Tiene tres entradas: en una, el retablo churrigueresco de la fachada muestra al Cristo de los Aguadores; en la segunda, al otro costado, se encuentra un retablo barroco que muestra a la Virgen de Zacatecas; y en la tercera, la principal, también de estilo barroco, está la Virgen del Patrocinio, Santa Patrona de Zacatecas, quien se yergue orgullosa cargando al Niño Jesús en una mano y con el cetro de poder en la otra.
Dado que los retablos de la Catedral eran de oro y plata, durante la Reforma empezaron los saqueos para hacer monedas, es por ello que actualmente sólo se conservan algunas áreas originales con baño de oro, así como algunas réplicas de retablos en plata en el altar.
Las minas
Zacatecas es un estado prioritariamente minero y para muestra basta un botón con el recorrido denominado "Del subsuelo al cielo". Comienza desde la mina "El Edén", la cual ha sido adaptada para que los turistas puedan darse una idea de cómo era el trabajo en las minas.
Son 320 metros los que el visitante desciende, es decir, tan sólo al tercer nivel de los siete que la conforman. Para entrar a la mina se recorren 600 metros en una especie de trenecito o góndola, como se le conoce en el mundo minero, para después continuar a pie por cerca de medio kilómetro en línea recta.
A la mitad de este recorrido se encuentra una bóveda denominada "Cielo de Plata", cuyo nombre se debe a que fue ésta la parte de donde más mineral se extrajo.
Una vez terminado el recorrido, está la opción de subir en teleférico -de donde se puede observar toda la ciudad- hasta el Cerro de la Bufa, en donde el visitante puede observar las esculturas revolucionarias, comprar artesanías en el pequeño mercado y visitar la iglesia de la Virgen del Patrocinio, o regresar por la noche a la mina para bailar en la discoteca que se encuentra ahí dentro.
Los Museos
Si de museos se trata, Zacatecas tiene de los mejores en toda la República, tan sólo hay once de ellos en la ciudad capital. Incluso están ubicados en edificios coloniales de gran envergadura, no por nada Zacatecas recibió el título de ciudad Patrimonio de la Humanidad en 1993.
El Museo Pedro Coronel se encuentra en el inmueble donde estuviera el Real Colegio y Seminario de San Luis Gonzaga, instituido por la Compañía Jesús en 1616, y que en su tiempo fuera considerado como uno de los mayores y más reconocidos colegios de la Nueva España. Desde el siglo XIX hasta 1962, desempeñó la función de cárcel del estado y en 1983 abre sus puertas como museo y exhibe la impresionante colección de arte universal, donada por el pintor y escultor zacatecano Pedro Coronel (1922-1985).

En sus paredes se encuentra una exclusiva selección artística de todos los tiempos y todos los lugares del mundo, por lo que este museo es considerado como único en su género en México y América Latina.

En sus salas y pasillos se admiran piezas de Grecia, Roma, Etruria, India, Nepal, Tíbet,
China, Japón, Tailandia; África (Egipto Nigeria, Zaire, Costa de Marfil); Oceanía (Nueva Zelanda); obras de la plástica universal: Dalí, Picasso, Miró, Braque, Hogart, Chagal, Basarelli; pintura y escultura de la época colonial mexicana; escultura y cerámica prehispánica; asimismo, se integran al museo la Biblioteca Histórica "Elías Amador", en cuyas tres suntuosas salas se exhiben más de 20,000 tomos con información religiosa, histórica, cultural y artística, que datan desde el siglo XVI al siglo XIX, entre los que se encuentran la primera Constitución del Estado y el Diario Histórico de México, escrito por Carlos María de Bustamante.

También forman parte del museo la interesante colección de numismática zacatecana troqueladas en la casa de moneda local durante su actividad que fue de 1810 a 1905 y una llamativa y singular colección de pipas prehispánicas.
Otro museo muy interesante es el Rafael Coronel, cuyo edificio es por sí sólo una joya arquitectónica. A la llegada de los franciscanos a Zacatecas, éstos solicitan licencia para establecer su orden y, al ser aprobada, se instalaron en los terrenos donde actualmente se encuentra el ex templo y convento de San Agustín.
Así, con la fisonomía y la majestuosidad de un paisaje arqueológico, evocaciones de tiempos limítrofes con la etapa prehispánica, el ex-convento de San Francisco, es el elemento particular de inestimable valor histórico, arquitectónico, cultural y artístico de esta ciudad capital.
Y justamente aquí es donde se encuentra la colección más sobresaliente de máscaras mexicanas denominada "El Rostro de México", colección considerada la más grande del mundo, está integrada por 5,000 piezas que fueron usadas en danzas y ceremonias rituales que se celebran en todo el país, hecho que hace a este museo único en su tipo.
Otras colecciones que se exhiben en este lugar son: "En tiempos de la Colonia", la cual esta integrada por mil terracotas coloniales, elaboradas en los siglos XVII y XVIII, las cuales representan jinetes, ángeles, bandas musicales, animales, actividades domésticas, etc. La "Sala de la Olla" es otra singular colección que muestra una variedad de vasijas prehispánicas.
En "Las Tandas de Rosete" se exhibe una colección de títeres que hicieran la delicia y entretenimiento de nuestros abuelos durante los siglos XIX y principios del XX, cuyos cuadros eran trabajados con habilidad y maestría por la familia Rosete Aranda. Otra interesante colección, expuesta en la capilla de San Antonio, es la serie de bocetos de Diego Rivera, cuya temática describe el diseño y construcción del Anahuacalli, apuntes sobre el mural del Teatro de los Insurgentes (de la Ciudad de México) y el Carnaval de Huejotzingo, Puebla; también en esta capilla se exhiben obras del propio Rafael Coronel, realizadas ex profeso para este lugar.
Zonas arqueológicas
Son más de 500 sitios arqueológicos los que se encuentran en todo el territorio zacatecano, de los cuales destacan La Quemada y Altavista.
La Quemada se localiza a 50 kilómetros al sur de la ciudad de Zacatecas, dentro del municipio de Villanueva, sobre la carretera federal No. 54 de Guadalajara a Saltillo.
Esta zona ha sido objeto de distintas interpretaciones por parte de historiadores y arqueólogos, quienes han intentado correlacionarla con otras culturas arqueológicas. Se ha supuesto que este lugar pudo ser el legendario Chicomostoc, un sitio Caxcán, un enclave teotihuacano, un centro tarasco, un bastión contra chichimecas, un emporio tolteca o, simplemente, un desarrollo independiente y capital de los grupos indígenas asentados al norte del río Grande de Santiago.
Los trabajos arqueológicos efectuados en esta zona a partir de la década de los 80, principalmente, han permitido precisar que La Quemada se desarrolló entre los años 500 y 900 D.C. y que fue contemporánea a la cultura chalchiuites, caracterizada desde los primeros siglos de nuestra era por una intensa actividad minera.
Esta zona arqueológica se compone de numerosas plataformas de mampostería de varias dimensiones adosadas al cerro, que funcionaron como basamentos para las estructuras superiores, distribuidas todas en una área de mas de 70,000 metros cuadrados.
Hay un Museo de Sitio con salas de exposiciones permanentes y temporales.
Se puede realizar un recorrido por la zona disfrutando del paisaje, con agradables actividades propias de ecoturismo, fotografía y un excelente esparcimiento. El museo cuenta con amplios espacios para servicios educativos y didácticos así como para la realización de actividades interactivas
Por su parte, la zona arqueológica de Altavista, la cual se localiza al noroeste de la ciudad de Zacatecas, a seis kilómetros al poniente de la cabecera municipal de Chalchihiutes.
Este centro ceremonial y astronómico fue producto de la rama súchil de la cultura chalchihuites, cuya ocupación y desarrollo tuvo un período de aproximadamente 800 años (200 - 1000 D.C.). El nombre de Altavista hace referencia a un rancho cercano que existió a principios del siglo XX, cuando fue visitada por vez primera por el arqueólogo Manuel Gamio.
Entre sus edificaciones se encuentra la Plaza de la Luna, la cual parece ser la más antigua del centro y es una sola planta cuadrangular dentro de la que se encuentran cuatro hileras paralelas de siete columnas que dieron soporte a un techo.
También está la Escalera de Gamio, la que probablemente fue un acceso a la parte superior del salón y está limitada por banquetas elevadas a sus costados.
Hacia el suroeste de la pirámide se localiza el Templo de los Cráneos, en el que fue descubierto un conjunto de huesos humanos desarticulados, principalmente cráneos, maxilares y huesos largos con indicios y señales de haber sido utilizados como trofeos u ofrendas relacionadas con el sacrificio humano.

El Laberinto, es un corredor rodeado por muros de mampostería con varias pilastras adosadas que van alineadas con el cerro del Picacho, detrás de cuya cúspide aparecen los primeros rayos durante los equinoccios, proyectándose precisamente al interior del Observatorio.
El recorrido turístico resulta muy interesante no sólo por las estructuras sino también por el paisaje, incluso es un lugar ideal para la observación de fenómenos astronómicos como eclipses, transición de las estaciones del año: equinoccio de marzo, solsticio de junio, equinoccio de septiembre y solsticio de diciembre.
Así, Zacatecas descubre sus encantos tanto naturales como coloniales para ofrecer al turista un hermoso lugar donde pasar unas vacaciones muy interesantes.
Zacatecas, rostro de cantera y corazón de plata

Zacatecas es una mezcla de historia, cultura, naturaleza y, sobre todo, minería, que complace al turista con sus templos, museos, minas, zonas arqueológicas y la atención hospitalaria de su gente.

Conocer la capital, del mismo nombre, es adentrase a un Centro Histórico en donde la Plaza Menor se encuentra dentro del Palacio de Gobierno, inmueble que data del siglo XVI, en el que destacan los murales del artista local Antonio Pinto.

En éstos se muestra la historia de Zacatecas, que va desde las comunidades indígenas, hasta una visión un tanto futurista, pasando por la Independencia y la Reforma.
Debajo del mural se puede apreciar un grabado en el que aparece la Madre Patria, los mineros, y las raíces de un árbol que representa a la ciencia, la pintura, las letras, la música y la arquitectura.

En la misma Plaza Menor se localiza la Catedral, que cuenta con tres entradas, mostrando en la primera al Cristo Aguador, en la segunda a la Virgen de Zacatecas y por último a la Virgen del Patrocinio, quien sostiene al Niño Jesús en una mano y en la otra el cetro de poder.

La construcción es del siglo XVIII y muestra la riqueza zacatecana del oro, la plata y la cantera rosa, combinada con estilos barroco y churrigueresco.


Consejo de Turismo de Zacatecas
01 492 924 0552
www.turismozacatecas.gob.mx


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